9.9.11

CASTILLOS DE PORTUGAL (IV)

Hoy el Palacio de Monserrate
El Palacio de Monserrate es una señorial residencia ubicada a unos 4 km. del centro de Sintra que, tal como la vemos actualmente, data de mediados del siglo XIX. El frondoso parque que la rodea constituye uno de los ejemplos más destacados de jardines románticos de Portugal, fruto del aporte de sus sucesivos ocupantes y propietarios.

Un poco de historia
Alrededor del año 1540 el terreno, conocido como Quinta da Bela Vista, formaba parte de los dominios del Hospital de Todos los Santos, de Lisboa. Frei Gaspar Preto, entonces administrador del hospital, había hecho una peregrinación al Monasterio Benedictino de Monserrat, en Cataluña, y al regresar mandó edificar en la quinta una capilla en honor a Nossa Senhora de Monserrate.
En 1601 la quinta de Monserrate fue concedida para su explotación a Caetano de Mello e Castro, virrey de las Indias, familia que finalmente la compró en 1718. Desde entonces la propiedad fue explotada a traves de procuradores que elegían a los inquilinos u ocupantes de la casa, quienes debían ocuparse de la explotación agrícola, así como del mantenimiento de las dependencias. De aquellas casas no quedó casi nada luego del terremoto de 1755.

En 1790, un rico comerciante inglés llamado Gerard DeVisme arrendó Monserrate y mandó construir un palacete neogótico, pero en 1794 decidió sub-arrendar la propiedad a William Beckford. Beckford utilizó una pequeña parte de su inmensa fortuna para reformar el palacio y avanzó con las primeras obras en el acondicionamiento del jardín romántico, que integraba las ruinas existentes, un crómlech (especie de monumento megalítico formado por piedras) y una cascada natural ya existente.
Tan solo un año después, Beckford abandona definitivamente el país y la quinta entra en decadencia. En 1809, el famoso poeta Lord Byron visita Monserrate y se lamenta por encontrar vacío y descuidado tan bello palacio.
La salvación llegó cuando en 1856 Francis Cook, millonario inglés comerciante de textiles, compró a los Mello e Castro la quinta, mandó rehacer el palacio y acondicionar un inmenso parque de estilo inglés.
Convocando al arquitecto inglés James T. Knowles, al paisajista William Stockdale, el botánico William Nevill y el jardinero James Burt, el espíritu romántico de Sir Francis Cook, nombrado en 1870 Visconde de Monserrate, plasmó diferentes zonas en el parque: un sector con helechos ancestrales y araucarias australianas, un jardín mexicano, camelias y azaleas provenientes de Japón, todos creciendo armoniosamente con plantas de la zona, reunidos por senderos sinuosos y complementados con ruinas, cascadas y lagos. Los jardines se concluyeron recién en 1929.
La familia Cook intentó vender la propiedad al estado portugués en 1946, pero finalmente fue el anticuario Saúl Sáragga quien la adquirió. El estado se lo compró en 1947 pero para entonces Sáragga ya había vendido todos los bienes del palacio.
A partir de 2001 se llevó adelante un amplio proyecto de recuperación del inmueble, seriamente deteriorado, que en una primera etapa permitió recuperar el exterior y los jardines. Una segunda etapa que podría concluir entre 2008-2009 permitirá devolver a los interiores del palacio todo su esplendor.