1.5.13

RECORRIENDO PORTUGAL EN PRIMAVERA

Comenzamos aquí una nueva sección recorriendo lugares de Portugal en la mejor época del año para hacerlo. Ya en primavera por allá los invitamos a recorrer los 75 km que unen Portimao con las Sierras de Monchique, una zona de playa y sierra para disfrutar. Suba a su auto comience a leer y disfrute de este viaje imaginario en la primavera algarvía.
Ruta 26. De Portimão a La Sierra De Monchique
Desde la segunda mayor ciudad del Algarve, Portimao, importante foco pesquero y turístico, dejamos atrás las cálidas costas algarveñas para subir, en dirección norte, hacia Monchique. Esta ciudad da nombre a la sierra donde se encuentra la mayor altitud del Algarve, el pico Fóia, desde donde contemplamos cómo los montes verdes, que se pierden en la lontananza, parecen flotar sobre la tierra y levitar para unirse con las nubes.
La ciudad amurallada de Portimao se recuesta sobre la orilla derecha del estuario del río Arade, que vierte sus aguas en la playa de Rocha, a la que se llega desde Portimao por una angosta carretera de litoral. La playa está protegida por los fuertes de Santa Catalina y San Juan, que en otros tiempos defendieron la zona de los ataques corsarios. Recorriendo, a través de una carretera local, los tres kilómetros que nos separan de Alvor, observamos cómo en el mar parecen flotar rocas con formas sugerentes y en las paredes de los acantilados hay excavadas viejas cuevas y grutas laberínticas.

Desde Alvor volvemos a Portimao. Aquí nos despedimos ya del mar y tomamos la antigua carretera que va en paralelo a las vías del tren y lleva hasta Lagoa. Estamos en una población donde los viñedos son los protagonistas, pues, no en vano, Lagoa es el principal centro vinícola del Algarve. Desde Lagoa tomamos la carretera 124-1 en dirección a Silves, cruzando un par de riachuelos y viejos caminos de labor.

En Silves nos reciben su castillo morisco y su imponente catedral gótica, la más bella construcción religiosa del Algarve. La EN 124 es ahora nuestra ruta a seguir, aunque primero la tomaremos en dirección este, hacia los pantanos de Arade y Funcho. Recorridos cinco kilómetros desde Silves, en el lado izquierdo de la carretera sale el ramal 124-3, que nos deja a los pies del pantano de Arade, si bien la carretera se prolonga hasta Vale Fuzeiros, desde donde hay acceso, andando, al otro pantano mencionado.

De vuelta en Silves, tomamos en esta ocasión la carretera 124 con dirección a Porto de Lagos. En esta población giramos a la derecha para seguir el asfalto de la carretera 266 en un precioso itinerario que va en paralelo remontando el curso de la “ribeira” de la Boina. Poco a poco, nos vamos adentrando en la sierra de Monchique, en unos bellos parajes densamente poblados por hayedos que nos sirven de puerta de entrada a Caldas de Monchique, famosa por sus aguas curativas.

Caldas dista siete kilómetros de Monchique, villa de casas blancas que da nombre a la sierra que sirve de separación entre el Algarve y el Alentejo. En Monchique tomamos la pista forestal, de cuatro kilómetros, que se adentra en el corazón de la sierra y sube hasta la cumbre Fóia. A nuestro paso vemos bosques y valles repletos de hayas, alcornoques, castaños y pinos. Al final de nuestro viaje, la cima Fóia, a 902 metros de altitud, nos regala unas espléndidas vistas de los alrededores