14.6.14

ENTREVISTA AL EMBAJADOR DE PORTUGAL EN AMBITO FINANCIERO

En diálogo con Ámbito Biz, Henrique Silveira Borges aseguró que Portugal está dispuesto a invertir fuerte en el país, que la Argentina tiene un gran potencial para hacer negocios y que “hay que saber leer las señales”, refiriéndose a que existe mayor interés en el exterior por los activos argentinos.

Por: Leandro Ferreyra
"Es un error medir las relaciones bilaterales en términos económicos descuidando el aspecto político. Si no hay un esfuerzo desde los gobiernos, es imposible desarrollar nada". La frase le pertenece al embajador de Portugal en la Argentina, Henrique Silveira Borges. Destinado en Buenos Aires desde hace dos años, discurre sobre su vasta carrera diplomática que incluye misiones en Brasil, Corea del Sur, Bélgica, Arabia Saudita e Irlanda. Por momentos se mete de lleno en la vida coyuntural del país: "Veo una Argentina muy distinta a la de los 90, que conocí durante mi primera visita", confiesa. Incisivo, cada tanto hace una pausa para inmiscuirse en otros ámbitos como sus hobbies y pasatiempos. 

Periodista: Volviendo a su primera reflexión, ¿qué diferencias concretas ve entre aquella Argentina de los 90 y la que encontró en su regreso al país?

Henrique Silveira Borges:
 En primer lugar, hubo un aporte de influencias de países de la región que contribuyeron a que la Argentina sea un Melting pot. En otras palabras, una nación con varias influencias culturales. Hoy veo un país cosmopolita y abierto al mundo.

P.: ¿Y, en términos de política económica y financiera?

H.S.B.:
 Hablando de las relaciones bilaterales con Portugal, si bien es satisfactoria, dista mucho de ser ideal. 

P.: ¿Cuál sería el modelo de ideal?

H.S.B.:
 Reforzar las relaciones comerciales que están muy lejos de su potencial. Hay que trabajar duro en aumentar las exportaciones en ambos sentidos. La mayor parte de las exportaciones argentinas hacia Portugal son agropecuarias, pero este país tiene un gran mercado a explorar. Son cerca de 40 millones de consumidores con áreas de un alto nivel de rendimiento.

P.: Las condiciones están dadas.

H.S.B.: 
Exacto. Pero las buenas intenciones que tiene el Gobierno argentino desde principios de este año hay que transformarlas en hechos concretos. Hay un gran potencial en términos de comercio, inversión y turismo para afianzar las relaciones.

P.: Menciona al turismo como motor de desarrollo. Teniendo en cuenta que el flujo de visitantes argentinos a Portugal siempre fue importante, ¿no cree que sería bueno recuperar el vuelo directo a Lisboa o Porto?

H.S.B.:
 Sin dudas. Estamos haciendo lobby para restablecer ese vuelo. No sólo servirá para afianzar el turismo, sino que nos permitiría reforzar los negocios.

P.: ¿Cómo es la balanza comercial entre la Argentina y Portugal? 

H.S.B.:
 Por primera vez en la historia tuvimos un equilibrio. Habitualmente el balance es altamente favorable a la Argentina. Pero en 2013 nos ayudó la exportación de combustible refinado. Hay que ver si repetimos este año.

P.: ¿En términos de inversión, la Argentina interesa como mercado? 

H.S.B.: 
Claro que nos interesa. Hay empresas portuguesas instaladas acá y podría haber más inversiones. Como le decía, hay una inflexión de parte de las autoridades del Gobierno argentino y esperamos que se profundice para lograr un ambiente más amigable con la inversión. En Portugal se trabaja fuerte desde hace más de una década en la internacionalización de la economía. Hay mucha inversión fuera de Europa. Angola es hoy nuestro mayor socio y también pusimos un pie en Latinoamérica, logrando un vínculo fluido con Brasil y una apertura con otros mercados como Colombia, México y Perú. Portugal está dispuesto a invertir fuerte en la Argentina. Hay señales que demuestran que el momento es éste.

P.: ¿A qué señales se refiere?

H.S.B.:
 A los mercados financieros. Hay mayor atractividad por los activos argentinos en los mercados internacionales. La Bolsa de Buenos Aires está subiendo desde principio de año. Mucha gente ve que este país no sólo tiene un gran potencial sino que todavía no ha desarrollado todo ese potencial. Esas señales hay que saber leerlas.

P.: Más allá de las relaciones comerciales existentes, ¿qué otros negocios se pueden desarrollar?

H.S.B.: Infraestructura, construcción. Todo lo inherente a energía renovable donde somos líderes. En el área de la arquitectura y el diseño. Por ejemplo, hay intenciones de rehabilitar y reestructurar la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí podríamos dar una mano. En la última década hemos transformado Lisboa urbanísticamente hablando. Veo ahí un terreno de cooperación con mucho por hacer. También en telecomunicaciones y todo lo que sea tecnología de la información. El mejoramiento de puertos es otra posibilidad. Podemos aportar nuestra vasta experiencia en la modernización de los puertos de Buenos Aires, Rosario o Bahía Blanca, entre otros. 

P.: ¿Qué mercados no explorados aún le pueden interesar a Portugal?

H.S.B.:
 Mano de obra calificada, por ejemplo, en tecnología sofisticada. Estructuras aeroportuarias. En Portugal tenemos privatizaciones en curso como los correos o los residuos urbanos. Nos interesaría incursionar en el sector turístico y hotelero e invitar a empresas a que se instalen allá. Otra alternativa es hacer una operación triangular en el sector agropecuario con los países de expresión portuguesa como Angola. Ya hay gente trabajando en eso, aunque no puedo dar más detalles. El desarrollo de todo esto depende de la transformación de la estructura económica e industrial de la Argentina.

P.: Cuando habla sobre negocios futuros a desarrollar, menciona el sector de la construcción. ¿Concretamente a qué se refiere?

H.S.B.:
 Al sector de Real State. Estamos concediendo en Portugal inmejorables posibilidades para hacer negocios. El programa de Autorización de Residencia para la Actividad de Inversión (ARI) permite que ciudadanos de terceros estados puedan obtener un permiso de residencia temporaria para la actividad de inversión con una exención de visado de residencia para entrar en territorio de la Unión Europea. Como contrapartida de la inversión realizada en Portugal, ese ciudadano puede ingresar a Portugal sin necesidad de visa de residencia; residir y trabajar en Portugal, y mantener la residencia en otro país; circular por el "espacio Schengen", sin necesidad de visa; beneficio de reagrupación familiar; acceder a la residencia permanente (después de 5 años y de acuerdo con la legislación en vigor) y acceder a la nacionalidad portuguesa después de seis años. El empresariado argentino, por ejemplo, sería bienvenido y muy bien retribuido con hacer apenas una inversión mínima de 500.000 euros.

P.: Teniendo en cuenta que hay empresas portuguesas instaladas en el país. ¿Tienen inconvenientes para importar insumos?

H.S.B.:
 Sí. No voy a esconder que tenemos dificultades. Hay un caso en particular en donde tenemos serios problemas. Es un producto de bien capital, no de consumo, precisamente una máquina del sector de las matrices, que es un área muy desarrollada en la economía portuguesa. Es algo que amerita una pronta resolución. Las autoridades de Gobierno tomaron nota y espero se resuelva pronto.